23/3/16

Nunca más

"Según el Magistral, iba pregonando su gloria. Don Fermín no presidía este entierro como el del miércoles, pero celebraba con él su nuevo triunfo. Caminaba cerca de Ana, casi a su lado en la fila derecha, entre otros señores canónigos, con roquete, mucete y capa;empuñaba el cirio apagado, como un cetro. "Él era el amo de todo aquello.Él, a pesar de las calumnias de sus enemigos, había convertido al gran ateo de Vetusta haciéndole morir en el seno de la Iglesia; él llevaba allí, a su lado,prisionera con cadenas invisibles, a la señora más admirada por su hermosura y grandeza de alma en toda Vetusta". (Pág.607)
La Regenta de Leopoldo Alas, Clarín (Ed. El País,Clásicos Españoles,2005).

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